Guias Vital Way

VITAL WAY Salud y Bienestar

Salud articular

Nuestras articulaciones.

Gracias al aparato locomotor, formado por huesos, ligamentos, tendones y articulaciones, tenemos la capacidad de movernos.
Las articulaciones, ante una situación normal, están recubiertas por cartílago articular y líquido sinovial, que actúan a modo de almohadilla para favorecer la movilidad de la articulación y evitar el roce entre los extremos óseos.
El desequilibrio aparece o bien porque surge una hinchazón articular acompañada de un intenso dolor, como puede ser en el caso de la gota, en el que existe una acumulación de ácido úrico, o bien porque existe un desgaste articular u óseo. La articulación está unida a los extremos del hueso y recubierta de cartílago (tejido firme y elástico). El interior de la articulación está tapizado de una fina capa de células, que forma la membrana sinovial, que produce un líquido viscoso cuya misión es lubricar la articulación y nutrir el cartílago articular.

Cuando el dolor no se puede aguantar.

El dolor es el síntoma más frecuente y evidente de cualquier dolencia que afecte al aparato locomotor. Al mismo tiempo también aparece rigidez e incapacidad funcional, que afecta de forma grave a la calidad de vida de quien la padece.
Normalmente los síntomas se localizan en las rodillas, caderas y vértebras, en zonas donde se soporta el peso del cuerpo. También se produce en zonas del cuerpo que han sido sometidas a un uso repetido, como es el caso de las articulaciones de las manos.
Normalmente el dolor se trata con supresores del dolor, como son los antiinflamatorios no esteroideos junto con otros medicamentos que precisan de receta médica. Los antiinflamatorios constituyen uno de los principales tratamientos de las enfermedades reumáticas, como son la artritis reumatoide, la artritis crónica juvenil o la gota. Por su capacidad de disminuir el dolor (efecto analgésico) también se utilizan para la artrosis y el dolor muscular. Sin embargo, aunque en un principio parecen aliviar los síntomas, muchos de estos medicamentos producen efectos secundarios no deseados, como la inhibición de la reparación del cartílago y la aceleración de su destrucción, y pueden volverse ineficaces con el tiempo.

Otra opción es la terapia nutricional. Las constantes investigaciones han demostrado que la complementación con nutrientes esenciales específicos proporciona alivio al dolor y restaura la funcionalidad. Por ejemplo, el colágeno es un nutriente esencial para las articulaciones, ya que es la parte del cartílago que le da forma, flexibilidad y fuerza. Además con el paso de los años, y dependiendo del estilo de vida de cada uno, se pierde la capacidad de producir colágeno, lo que provoca síntomas de rigidez y poca flexibilidad articular. Para ayudar a aliviar el dolor de las articulaciones, reducir la hinchazón y la inflamación, mejorar la función y, en algunos casos, reparar el daño, podemos recurrir a la complementación natural.

Los principales factores que aumentan el riesgo de padecer problemas articulares.

En realidad no se sabe a ciencia cierta los factores que aumentan el riesgo de padecer enfermedades articulares, pero existen una serie de agentes que pueden desencadenar estos desequilibrios. Entre ellos, el exceso de peso, la falta o el exceso de actividad física, repetidas lesiones locales, una inadecuada nutrición rica en azúcar refinado, grasas saturadas y alcohol y pobre en nutrientes esenciales y malas posturas corporales.


Nutrientes esenciales que favorecen el bienestar articular y el mantenimiento de la solidez del hueso.

- Silicio Mineral necesario para la correcta síntesis de colágeno. Una deficiencia en los niveles de silicio provoca una disminución en las concentraciones de colágeno. Debido a que la mayor parte del silicio ingerido en la dieta está en formas no fácilmente disponibles, se aconseja su complementación.
- Glucosamina Este nutriente es fundamental para la síntesis de compuestos tales como las glicoproteínas, los glicosaminoglicanos (o mucopolisacáridos) y los proteoglicanos, sustancias que juegan un papel fundamental en la formación de tendones, ligamentos, líquido sinovial, piel, huesos, uñas y vasos sanguíneos. La glucosamina en sí favorece la síntesis de sustancias requeridas para una función articular apropiada.
- Condroitina Este constituyente principal del cartílago le proporciona la estructura y le ayuda a mantener el agua y los nutrientes necesarios para su correcto funcionamiento. En las enfermedades articulares degenerativas se observa que la complementación con condroitina puede promover la curación del hueso.
- Curcumina Los curcuminoides, componentes activos de la cúrcuma, poseen efectos antiinflamatorios. De hecho presentan la misma capacidad anti-inflamatoria que los corticosteroles, pero sin los efectos segundarios.
- Manganeso Además de ser necesario para el correcto metabolismo óseo, parece ser que este mineral presenta efectos antiinflamatorios y retardantes de la destrucción ósea en la artritis inducida. La complementación con manganeso incrementa la actividad antioxidante del organismo.
- Cobre Mineral necesario para el metabolismo óseo y para la síntesis de colágeno. Se ha visto que la complementación con cobre tiene un efecto antiinflamatorio.
- Magnesio Mineral indispensable para el correcto metabolismo del calcio. Actúa sobre las hormonas que regulan los nivelesde calcio en el organismo y facilita la conversión de la vitamina D en su forma activa 1,25 dihidroxicolecalciferol.
- Calcio La deficiencia de este mineral es un factor principal de la incidencia de osteoporosis. Una ingesta de calcio óptima durante la niñez y la adolescencia ayuda a maximizar la densidad mineral ósea y reduce el riesgo de osteoporosis.
- Vitamina C La principal función de esta vitamina es la de actuar en la síntesis de colágeno. La complementación con vitamina C protege y aumenta la formación del cartílago.